La Educación a
DistanciaLas diferencias
económicas existentes actualmente en la
mayoría de los países del mundo limitan
las posibilidades de desarrollo
científico, técnico, cultural y
espiritual entre los distintos grupos
humanos en el seno de la sociedad. Se
requiere, por lo tanto, de un esfuerzo
especial, si se aspira a la realización
plena y multifacética del ser humano. Es
en este contexto que se vislumbra la
educación a distancia como una
posibilidad real y eficaz para mejorar
la transferencia de información y el
aprendizaje de los individuos a bajo
costo.
La educación a distancia reduce, con
eficacia, los obstáculos que representan
el tiempo y el espacio; en ella, se
recurre a métodos, técnicas y recursos
que elevan la productividad y la
flexibilidad del proceso de
enseñanza-aprendizaje. La utilización de
tecnologías como la radio, la
televisión, el video, la audiocinta, los
sistemas informáticos de complejidad
variable y los softwares interactivos,
entre otros, constituyen nuevas muestras
de la vigencia y procedencia de los
principios que sustentan la educación
para todos, el aprender a aprender, la
enseñanza-aprendizaje personalizada, la
imprescindible educación para toda la
vida que, en definitiva, contribuyen a
materializar, de manera concreta y
efectiva, la educación permanente o
continua.
Desde varias décadas, las principales
fuerzas productivas de la sociedad las
constituyen la ciencia y la técnología.
Para el quehacer científico, resulta
imprescindible aprender y actualizarse
regularmente en cada rama del
conocimiento. Se requiere entonces de
información y de un aprendizaje
continuo. Los tiempos modernos apuntan
hacia una globalización del aprendizaje
que garantice su adecuada capacitación
para enfrentar los crecientes problemas
económicos, productivos y sociales.
La distribución de las riquezas a
escala mundial es cada vez más desigual.
El número de personas que caen al nivel
de pobreza se incrementa rápidamente,
así el número de los que necesariamente
tienen que aprender para resolver su
propia problemática existencial es cada
vez mayor. En los sistemas neoliberales,
cuyo número se incrementa constantemente
en el contexto de un mundo unipolar, la
escuela convencional se aleja de niños y
adultos; la probabilidad de acceder a la
universidad se reduce y la educación
continuada es cada vez más difícil de
alcanzarse. Surge entonces, como
necesidad imperiosa, la búsqueda de una
solución al problema de la educación de
las grandes masas, así como a la
formación y la actualización de los
profesionales que las sirven.
Con el uso de las nuevas tecnologías
de información y comunicación, la
información llega a cualquier parte del
mundo en segundos. La información tiene
cada vez más implicaciones estratégicas,
ella es un componente esencial en las
decisiones políticas, así como en el
desarrollo económico y en el
fortalecimiento de la identidad cultural
de un país o una región. A través de las
redes, la ciencia llega a todos. Ahora
no se trata de conservar la información,
sino de producirla y organizarla, no
para retenerla sino para diseminarla a
un sinnúmero de usuarios con
características y necesidades de
información diferentes.
Desde siempre la información ha
constituido un factor esencial en el
avance de la sociedad. El desarrollo se
caracteriza, entre otros factores, por
una aceleración en la recopilación,
almacenamiento, procesamiento y
transmisión de la información. Ahora más
que nunca, se requiere de profesionales
capacitados para enfrentar la
transformación de la sociedad. La
educación y el adiestramiento son
esenciales en el siglo XXI, urge la
definición de nuevos modelos de
enseñanza-aprendizaje, que empleen las
ventajas de la educación a distancia,
así como la ampliación de la oferta
educativa que la sociedad demanda y que
los nuevos programas internacionales
exigen.
El proceso de enseñanza-aprendizaje
tradicional de transmisión-recepción por
años ha permanecido invariable, sin
embargo, las condiciones actuales exigen
nuevos medios para facilitar la
transmisión masiva de los conocimientos
del profesor a los estudiantes y su
asimilación por parte de ellos. Las
tecnologías actúan como intermediarias
en este proceso, sin su mediación es
imposible la creación de un sistema de
educación amplio y efectivo.
La educación a distancia es una
solución para aquellas personas que se
enfrentan a la necesidad de desplazarse
de un lugar a otro con el fin de
adquirir conocimientos o desarrollar
nuevas habilidades. Ella multiplica las
oportunidades de capacitación y de
aprendizaje, en forma autónoma, es
decir, sin la intervención permanente
del profesor e incluso sin la necesidad
de asistir a un curso presencial.
Síntesis Histórica:
Los antecedentes históricos de la
educación a distancia se remontan, para
algunos teóricos, a épocas tan remotas
como la de la civilización sumeria, la
egipcia y la hebrea; las llamadas cartas
instructivas son un ejemplo de ello.
Asimismo, una "segunda raíz" puede
identificarse en la Grecia Antigua,
donde la denominada epistolografía
alcanzó un alto grado de desarrollo, su
forma de expresión eran las cartas
científicas.4
También en la civilización romana es
posible hallar elementos relacionados
con la concepción actual de la educación
a distancia. Sus representantes más
destacados fueron Cicerón, Horacio y,
sobre todo, Séneca, autor de 124 cartas
que constituyen en su conjunto una
verdadera unidad didáctica de filosofía
estoica. La educación a distancia
organizada comienza en el siglo XVIII,
con un anuncio publicado en 1728 por la
Gaceta de Boston donde Caleb Philipps
(profesor de caligrafía), anuncia el 20
de marzo su curso a distancia, con
material autoinstructivo para enviar a
los estudiantes y la posibilidad de
tutorías por correspondencia.
Cien años más tarde, en Suecia, se
anuncia en inglés la oportunidad de
aprender redacción por correo y en 1840,
se introduce en el Reino Unido la
enseñanza de mecanografía junto al
estudio de las escrituras por Isaac
Pitman, quien utilizaba para ello el
correo. En 1843, se constituye "Phonographic
Correspondence Society" para enseñanza
de la taquigrafía. Esta modalidad de
enseñanza aparece en Alemania en 1856
con un curso de enseñanza del lenguaje
por correspondencia. Hacia finales del
siglo XIX surge, en los Estados Unidos
de Norteamérica y Japón, una variante de
la educación a distancia en la cual el
estudiante dependía, casi por completo,
de la comunicación con la institución
docente mediante el empleo del correo
postal. Por aquel entonces, la educación
a distancia se utilizó, por un lado, en
estudios preuniversitarios y
universitarios y por el otro, en la
capacitación profesional, sus
organizaciones pioneras, británicas,
radicaron en Edimburgo, Londres y
Cambridge, ellas estuvieron dedicadas a
la preparación idónea de los candidatos
para los exámenes del servicio civil y
la enseñanza de la contabilidad.
Tanto en Europa Occidental como en
América del Norte, la educación a
distancia apareció y se desarrolló en
las urbes industriales del siglo XIX, su
propósito era brindar una oportunidad
educativa a las minorías laborales que
debido a diferentes causas se vieron
imposibilitadas de asistir a las
escuelas ordinarias. Así surgió el curso
por correspondencia sobre "Minería y
prevención de accidentes mineros", de
Tomas Foster en respuesta a la falta de
los conocimientos técnicos fundamentales
entre los obreros, que condicionaban
"terribles y frecuentes accidentes" en
las minas de una de las más ricas
regiones carboníferas de Pennsylvania;
su objetivo esencial era capacitar a los
obreros sin que estos abandonasen sus
labores habituales. Posteriormente
aparecieron, también en Pennsylvania,
las llamadas Escuelas Internacionales
por Correspondencia de Scranton, (ICS),
de las cuales se crearon filiales en
todos los continentes.
De manera similar, en 1891, se creó
en la Universidad de Chicago, un
departamento con el fin de ocuparse de
la organización, ejecución y desarrollo
de los estudios por correspondencia,
forma de educación que devino en
excelente vía de superación como
resultado del desarrollo alcanzado por
los servicios postales de Norteamérica y
de Europa. En ellos, se enviaban
documentos, guías de estudio y
materiales impresos a los estudiantes
mediante el correo postal, los alumnos
obtenían sus créditos por resolver las
tareas indicadas, no existía posibilidad
de retroalimentación. Este modelo
conformó la primera gran generación de
la educación a distancia y es aún el
modelo predominante en muchos países.
La primera acción formal para
impulsar la educación a distancia como
modalidad educativa, se produjo en 1938
en la ciudad canadiense de Victoria
donde tuvo lugar la "Primera Conferencia
Internacional sobre la Educación por
Correspondencia". Asimismo, en 1939 se
fundó el Centro Nacional de Enseñanza a
Distancia en Francia, que en un
principio atendió por correspondencia a
los niños que habían podido escapar de
la guerra y huir hacia otros países.
Al finalizar la Segunda Guerra
Mundial, ocurrió una verdadera explosión
en el uso de esta modalidad de enseñanza
con el fin de facilitar el acceso a los
centros educativos en sus niveles,
principalmente en los países
industrializados de Occidente, en Europa
y en las naciones en vías de desarrollo,
en correspondencia con el incremento de
la demanda de mano de obra calificada en
un mundo necesitado de producir. Así en
el año 1946, se creó la primera
universidad a distancia, la UNISA de
Sudáfrica. En 1947, a través de Radio
Sorbonne se transmitieron clases
magistrales, con regularidad y
sistematicidad en casi todas las
materias literarias de la Facultad de
Letras y Ciencias Humanas de París. En
1962, se inicia en la península ibérica
una experiencia de "Bachillerato
radiofónico" y la Universidad de Delhi
organiza un departamento, dedicado a los
estudios por correspondencia, con el
propósito de atender a la población que
no podía asistir a la universidad por
obligaciones laborales o falta de
recursos económicos. También en 1968, se
creó el "Sistema de telesecundaria" en
México con el objetivo de brindar una
adecuada atención en materia de
educación a los sectores de la población
que residían en lugares apartados de los
centros urbanos.
En 1969 surgió la Open University del
Reino Unido, pionera en lo que hoy se
conoce como educación superior a
distancia -esta institución inició sus
cursos en 1971, producía sus materiales
didácticos en el texto impreso y en
audio. Más tarde integró estos
materiales en video grabados y discos
compactos, con paquetes de programas y
transmisiones de videos a través de la
British Broadcasting Corporation-BBC.6
En 1970, se incorporan Athabasca
University de Canadá, la Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED)
española en 1972, la Everyman´s
University de Israel en 1973, la FEU de
Alemania en 1974, la AIOU pakistaní en
1974, la de Costa Rica en 1977, la UNA
de Venezuela en 1977, la STOU tailandesa
en 1978, la CCCTV de China en 1978, la
Open University de los Países Bajos en
1981 y la Open University japonesa en
1984, entre otras.
Hasta comienzos de la década de los
años 60, las organizaciones más
importantes en la modalidad de educación
a distancia fueron, con muy pocas
excepciones, escuelas privadas por
correspondencia, mientras que en el
llamado "Nuevo período de las
universidades de la educación a
distancia" estas instituciones poseen un
financiamiento público y su importancia
crece de manera progresiva, hasta
convertirse en una necesidad social.
En el ámbito latinoamericano, esta
forma de enseñanza tuvo que enfrentarse
desde sus inicios a la desconfianza de
quienes veían en ella una "oportunidad
menor", ellos temían el desarrollo de un
sistema más flexible, más dinámico y,
por supuesto, más atractivo.6
Así en Latinoamérica y en la
región centroamericana, las
universidades de educación a distancia
se desarrollan en la década de los años
70 con la creación de la Asociación
Argentina de Educación a Distancia; a
partir de entonces, dicho movimiento se
extendió a Brasil, Colombia, Venezuela,
Bolivia, Ecuador, Chile, Costa Rica,
Guatemala, Panamá y Nicaragua. Las
instituciones participantes suman y su
matrícula total rebasa el millón de
estudiantes.
Referencia Bibliográfica
Síntesis histórica Educación a
Distancia: MsC. Ileana R. Alfonso
Sánchez.
http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_1_03/aci02103.htm#cargo
15 de septiembre de 2008